- Habrá momentos en los que la vida te deje sin respiración - dijo mirándola a los ojos.
- ¿Cómo cuales?
- Como estos - se acercó y la besó en los labios. Las dos respiraciones se cortaron en seco para luego empezar con un nuevo ritmo.
El ritmo del amor.
viernes, 28 de mayo de 2010
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Manchas de tinta