Ya llueve, hace frío y las noches se hacen eternas. Tengo que sacar el edredón que abriga. Y sacar tiempo de alguna parte para leer antes de dormir cada noche.
¿Pero cómo puede ser alguien tan...? ni tan siquiera encuentro un insulto apropiado para tí. Lástima que no tuviera una grabadora para que escucharas las cosas que dices.
Fingendo que no me importa, cuando en realidad me muero de miedo.
Porque las personas que más aprecias nunca están cerca cuando las necesitas. Y lo más triste es que no se den cuenta de que mueres por poder hablar con ellas.