jueves, 9 de mayo de 2013

09 de Mayo

El miedo.

Eso que nos paraliza.
Lo que nos hace dejar de respirar.
Culpable de nuestras ojeras.
El que hace que nuestro corazón lata al doble de velocidad,
compitiendo con el amor, y ganando más veces de las que nos gustaría.

Tengo miedo del miedo,
y miedo de dejar de tener miedo.

viernes, 19 de abril de 2013

19 de Abril

"Todas las flores del desierto están cerca de la luz.

Todas las mujeres bellas son las que yo he visto, las que andan por la calle con abrigos largos y minifaldas, las que huelen a limpio y sonríen cuando las miran. Sin medidas perfectas, sin tacones de vértigo. Las mujeres más bellas esperan el autobús de mi barrio o se compran bolsos en tiendas de saldo. Se pintan los ojos como les gusta y los labios de carmín de chino.

Las flores del desierto son las mujeres que tienen sonrisas en los ojos, que te acarician las manos cuando estás triste, que pierden las llaves al fondo del abrigo, las que cenan pizza en grupos de amigos y lloran sólo con unos pocos, las que se lavan el pelo y lo secan al viento.

Las bellezas reales son las que toman cerveza y no miden cuántas patatas han comido, las que se sientan en bancos del parque con bolsas de pipas, las que acarician con ternura a los perros que se acercan a olerlas. Las preciosas damas de chándal de domingo. Las que huelen a mora y a caramelos de regaliz.

Las mujeres hermosas no salen en revistas, las ojean en el médico, y esperan al novio, ilusionadas, con vestidos de fresas. Y se ríen libres de los chistes de la tele, y se tragan el fútbol a cambio de un beso.

Las mujeres normales derrochan belleza, no glamour, desgastan las sonrisas mirando a los ojos, y cruzan las piernas y arquean la espalda. Salen en las fotos rodeadas de gente sin retoques, riéndose a carcajadas, abrazando a los suyos con la felicidad embotellada de los grandes grupos.

Las mujeres normales son las auténticas bellezas, sin gomas ni lápices. Las flores del desierto son las que están a tu lado. Las que te aman y las que amamos. Sólo hay que saber mirar más allá del tipazo, de los ojazos, de las piernas torneadas, de los pechos de vértigo. Efímeros adornos, vestigios del tiempo, enemigos de la forma y enemigos del alma. Vértigo de divas y llanto de princesas".

Mario Vargas Llosa

miércoles, 10 de abril de 2013

10 de Abril

Quería tanto que de tanto usar las palabras se rompió.

Se le oxidaron todas las que nunca dijo.
Se borraron las huellas de sus sueños.

viernes, 8 de marzo de 2013

08 de Marzo

Los días en los que el tiempo al fin te atrapa
te das cuenta de lo rápido que pasan los días y de lo que maduras en cada uno de ellos.

Y te das cuenta también de lo poco que falta para que empiece el resto de tu vida...

y de que por una vez, no te da miedo.

lunes, 4 de febrero de 2013

04 de Febrero

Alguien me dijo una vez que mis sueños eran pequeños.
Prefiero soñar cosas que sé que se van a cumplir,

a soñar enormidades y perderme por el camino...

domingo, 27 de enero de 2013

27 de Enero

Y pensar "'¡Qué demonios!" antes del primer beso, que pudo haber sido el último primer beso.
Notar esa sensación en alguna parte del estómago, la sonrisa tonta todo el día puesta y no quitársela ni para ir a dormir.
Y que todo lo que digas no tenga ningún sentido excepto para una persona.
Esa persona.

Puede que el amor sea eso: una sucesión de palabras y acciones sin un sentido aparente para el resto del mundo,
pero con un mundo de significados y sentimientos para dos personas.

lunes, 21 de enero de 2013

21 de Enero


Y de repente todo cambia.

domingo, 13 de enero de 2013

13 de Enero

Asúmelo: en esta vida no tienes el control de todo,
de hecho,
las cosas que escapan a tu control
son las que hacen que la vida
sea interesante.

miércoles, 2 de enero de 2013

02 de Enero

Me encanta

viajar para perderme.
Porque muchas veces

perderse

es necesario para encontrarse.

martes, 1 de enero de 2013

01 de Enero

Para este año que hoy se estrena, he decidido no hacer propósitos.
Aceptar las cosas tal cual vengan, vivir la vida sin tantas preocupaciones, llorar cuando algo me entristezca, ser feliz e intentar rodearme de las personas que de verdad me aprecian y me importan.

En este año, que tiene el número que marcó mi adolescencia, quiero, simplemente, hacer que las cosas pasen.

Feliz 2013.